Cueva del Infierno

Caverna somera bajo el faro de Cap de Creus con una claraboya natural que ilumina la cámara desde arriba; pasadizo corto y fácil.

Actualizado el mayo de 2026

La inmersión

Se entra en el agua junto a la boca exterior y se nada hacia un pasadizo rocoso abierto al cielo por arriba y al mar por los dos lados. La cámara es somera —diez metros como mucho— y bastante corta para que el límite lo marque el aire, no el tiempo de no-descompresión. La luz baja desde el techo en lugar de venir desde arriba a tu espalda, y eso da carácter al recorrido: se ven los rayos atravesando el agua llena de partículas, no el haz de la linterna. Las paredes son esquisto paleozoico con vetas de pegmatita, la misma roca metamórfica de la que está hecho el resto del cabo. Hay sitio para detenerse y mirar arriba, salir por el otro lado del pasadizo y aprovechar el aire que queda en la pared exterior, donde están los huecos habituales de morenas y pulpos.

¿Qué lo hace especial?

La inmersión se sostiene en geometría y luz, no en biología ni en escala. La abertura del techo convierte esta cueva en la única caverna nombrada del cabo que un buceador Open Water puede atravesar sin titulación de cuevas, con luz natural visible desde dentro durante todo el recorrido. El nombre viene de un efecto de amanecer —la luz al alba tiñe el agua de un rojo que la tradición local llama puerta al infierno—, pero ese espectáculo es sobre todo para quienes llegan temprano en kayak o a nado. Los buceadores en barco la ven en su estado cotidiano, que ya es suficiente: un pasadizo techado con claraboya, en la punta simbólica de la España peninsular, enmarcado por una roca de Cap de Creus más antigua que la mayor parte de la costa mediterránea.

Qué conviene saber antes de ir

La inmersión en sí es benigna; lo variable está arriba. La punta del cabo está expuesta a la Tramontana y a los temporales de levante, que cierran el acceso en barco sin demasiado aviso en cualquier época, y los centros suelen sustituir el punto por otras opciones del entorno cuando las condiciones lo cierran. La mayoría de buceadores la hacen como segundo tanque más corto dentro de un circuito de dos inmersiones desde Cadaqués —combinada con Massa d'Or, Oliguera o alguna de las otras cuevas de la punta— para que la salida en barco compense. Conviene llevar linterna para los detalles del techo y las grietas, largar boya de superficie en el ascenso porque arriba hay tráfico de kayaks y embarcaciones pequeñas en verano, y no tocar techo ni fondo dentro de la cámara. La documentación habitual del parque —DNI, titulación, libro de inmersiones y reconocimiento médico de menos de dos años— se aplica también aquí.

Por qué bucear en Cueva del Infierno

Lo que hace especial este punto de buceo.

  1. 1
    Caverna con claraboya

    Una abertura natural al cielo ilumina la cámara, así que el pasadizo es caverna, no cueva técnica

  2. 2
    Bajo el faro

    Está en la punta simbólica del cabo, la inmersión más oriental de la España peninsular

  3. 3
    Pasadizo somero

    10 m máximos, el límite es el aire, no el tiempo de no-deco

  4. 4
    Expuesta a la Tramontana

    Las condiciones de superficie en la punta del cabo pueden cerrar el acceso sin previo aviso aunque la inmersión sea benigna

Profundidad y perfil

3m
Profundidad mínima
10m
Profundidad máxima
3–10m
Rango típico
CuevaRoca

Ubicación

42.2540°N, 3.2815°E

Condiciones

Temperatura
13°C24°C
Visibilidad
8–20m
Corriente
variable

Dificultad y certificación

FácilCert. mínima: OW

Inmersión corta y somera. La complicación está en las condiciones de superficie del cabo, no dentro del agua.

Preguntas frecuentes

¿Se necesita titulación de buceo en cuevas para la Cueva del Infierno?
No. La cámara tiene una abertura permanente al cielo, así que la luz natural se ve siempre desde dentro. Basta con titulación Open Water, y de hecho la cueva también recibe a nadadores y practicantes de snorkel desde arriba.
¿Por qué se llama Cueva del Infierno?
Al amanecer, la luz que entra en ángulo rasante por la abertura del techo tiñe el agua del interior de un rojo anaranjado que la tradición local describe como una puerta al infierno. Los buceadores en barco suelen llegar más tarde, ya con luz azul-verde y rayos de sol entrando por el techo.
¿Merece la pena un viaje dedicado a esta inmersión?
La mayoría de buceadores la hacen como segundo tanque dentro de un circuito en barco desde Cadaqués, combinada con una primera inmersión más profunda en Massa d'Or o en una de las paredes de la punta del cabo. Como inmersión única es corta y fácil, más curiosidad geológica que punto de cabecera.
¿Cómo se llega?
En barco desde Cadaqués, unos 15-20 minutos hasta la punta del cabo con un centro de Cadaqués. La cueva está justo debajo del faro de Cap de Creus. Por encima del agua también se llega en kayak o a pie por la ruta 15 desde el faro, un paseo de unos 10-15 minutos.
¿Y la vida marina dentro de la caverna?
No hay especies documentadas específicamente dentro de la cueva. El reclamo es la geología y el efecto de luz. En las paredes rocosas de fuera están los habituales de Cap de Creus —morenas, pulpos, escórporas— y a 10 m sobra aire para revisar la zona.
¿Cuál es la mejor época para bucear la Cueva del Infierno?
Las mañanas tranquilas de verano dan las ventanas de barco más fiables. La punta del cabo está expuesta a la Tramontana y a los temporales de levante, que pueden cerrar el acceso sin previo aviso en cualquier estación. Cuando el cabo cierra, los centros sustituyen el punto por otra opción del circuito.

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