La Garita
También conocido como: Playa La Garita
Inmersión somera y resguardada en la cara norte de la Isla de Tarifa: el punto de iniciación de la zona, con vida macro y anclas antiguas sobre roca y arena.
Actualizado el mayo de 2026
La inmersión
La mayoría de los centros hacen La Garita como una inmersión corta en barco desde el puerto de Tarifa o directamente desde el espigón hacia la isla; también hay una entrada desde la orilla cerca de la Playa Chica, con un descenso libre desde cinco o seis metros. Sea como sea que entres, la inmersión está en la cara norte de la isla, donde el Mediterráneo y el Estrecho se separan. Engancha la línea de contacto entre roca y arena en lo alto de un talud suave y síguela: una pared baja de roca con voladizos y algún paso corto a un lado, arena abierta al otro, hasta unos doce o catorce metros. El coral naranja tapiza la roca expuesta y se vuelve intenso con el foco. Una gruta del recorrido habitual suele tener algún bogavante dentro. Los guías frenan al grupo allí. El perfil somero te da un tiempo de fondo largo, y por eso los centros suelen usar La Garita como calentamiento temprano antes de una inmersión más profunda en Marroquí o en los pecios. Algunos barcos siguen rodeando el cabo por un recorrido que llaman La Garita 2, donde el agua pasa de los quince metros y la corriente se nota. No todos lo hacen, y exige más que la inmersión principal.
¿Qué lo hace especial?
Cuando sopla el levante, La Garita es a donde van los barcos de buceo de Tarifa. Casi todos los puntos alrededor de la isla miran al este o al sur, a la corriente del Estrecho. Este está en la cara norte resguardada, así que un viento de este que cierra Marroquí, el pecio de San Andrés y el resto suele dejar La Garita lo bastante en calma para bucear. Es además la opción somera en una zona donde casi todos los puntos empiezan a catorce metros y se desploman. El perfil suave de cinco a catorce metros la convierte en la elección local para primeras inmersiones, prácticas en aguas confinadas y la inmersión de reincorporación tras un parón largo. Una nota al pie arqueológica la separa de sus vecinas. Hay piedras de ancla fenicias y romanas en la arena, dejadas por barcos que trabajaron esta costa mucho antes que los vapores del XIX que llenan los pecios más profundos de Tarifa. La vida marina es mediterránea de pequeña escala: coral incrustando la roca, nudibranquios y camarones en los márgenes, bogavante en la gruta, torpedos asentados en los rodales de arena.
Notas para fotógrafos
Los nudibranquios trabajan las paredes de roca del recorrido, Flabellina affinis el que más verás, con varias especies que aparecen un buen día. Los camarones bandeados se quedan al fondo de las grietas. Las escórporas se aplastan contra la roca, casi invisibles hasta que se mueven. Los peces aguja recorren la unión donde la roca se encuentra con la arena. Aquí abajo querrás un foco, tanto para sacar a los bichos de los voladizos como para iluminar el Astroides naranja, que apenas se aprecia sin un haz encima. El gran angular tiene poco con lo que trabajar. El relieve es roca baja y arena, no una pared espectacular. Planifica un tiempo de fondo largo y sin prisa, deja que el perfil somero haga el trabajo y mantente apartado de la roca mientras encuadras el bicho pequeño.
Qué conviene saber antes de ir
Reserva siempre a través de un centro. Las aguas alrededor de la Isla de Tarifa no permiten el buceo por libre, y el centro gestiona la autorización del parque natural al hacer la reserva. El Estrecho mantiene el agua más fría de lo que sugiere la latitud andaluza. El flujo atlántico frío pasa por él todo el año, así que el fondo se queda en unos diecisiete a diecinueve grados incluso en agosto; un traje de 7 mm con capucha es el mínimo razonable en verano, y guantes, escarpines y capucha son equipo para todo el año. El recorrido principal va tranquilo y fácil, pero la variante que rodea el cabo recibe más corriente, y las mareas de Tarifa pueden remover hasta un punto resguardado, así que el centro sigue eligiendo tu turno alrededor de la marea del día. Lleva un foco para los voladizos y una boya de señalización para el ascenso. Los centros organizan inmersiones nocturnas aquí bajo petición, con una autorización del parque aparte. Si te interesan las piedras de ancla, pídele al guía que te las señale; reposan en la arena y es fácil pasar de largo.
Por qué bucear en La Garita
Lo que hace especial este punto de buceo.
- 1Bajos resguardados en la cara norte
De cinco a catorce metros en el lado tranquilo de la isla, al abrigo de las corrientes del Estrecho.
- 2Punto de iniciación y bautizos
El perfil somero la convierte en la opción local para primeras inmersiones y reincorporaciones.
- 3Anclas fenicias y romanas
Piedras de ancla antiguas en la arena, un ángulo arqueológico que el resto de Tarifa no tiene.
- 4Refugio cuando entra el levante
Sigue siendo buceable cuando el viento de levante cierra las caras este y sur de la isla.
- 5Vida macro y nudibranquios
Nudibranquios, camarones bandeados, escórporas y bogavante sobre un fondo de roca y arena.
Profundidad y perfil
Ubicación
36.0053°N, -5.6072°E
Condiciones
Dificultad y certificación
Fácil en el recorrido principal: somero, resguardado, corriente suave. La variante La Garita 2 que rodea el cabo exige más por la profundidad (hasta unos veinte metros) y por una corriente más marcada.
Preguntas frecuentes
¿Es La Garita una buena inmersión para principiantes?▾
¿Por qué se llama Piedra del Bogavante?▾
¿Se puede bucear en Tarifa cuando sopla el levante?▾
¿Cuál es la diferencia entre La Garita y La Garita 2?▾
¿Está La Garita dentro de una reserva marina?▾
¿Qué se ve buceando en La Garita?▾
¿Se puede hacer La Garita desde la orilla?▾
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