La Piscina
Caos de bloques en la cara este de la Isla de Tarifa: claros arenosos a 4-8 m para formación y vida densa de morenas y nudibranquios hasta unos 25 m.
Actualizado el mayo de 2026
La inmersión
El barco sale del puerto de Tarifa y llega a la Isla de las Palomas en unos cinco minutos, donde se amarra a la boya del punto. Se puede bajar por el cabo de la boya hasta unos 14 metros, o en descenso libre sobre el extremo somero a 6 metros. Ese extremo es de donde viene el nombre. Entre los afloramientos de roca quedan claros de arena, pálidos y como piscinas, que un día claro se ven desde la superficie.
A partir de ahí la inmersión es un paseo lento por un campo de bloques, no un recorrido hacia una sola cosa. Bloques del tamaño de un edificio pequeño se apoyan unos en otros, con pasillos de arena entre ellos y coral naranja tapizando las caras verticales de la roca. Las morenas están por todas las grietas; los pulpos y los congrios trabajan los agujeros más profundos; las escórporas reposan pegadas al sustrato; algún bogavante se repliega bajo un bloque grande donde la roca se junta con la arena. La pendiente baja poco a poco hacia un caos de bloques más cerrado a 18-25 metros, donde cualquier corriente se nota más.
La dirección la marca la marea. En creciente el centro te manda al norte contra el flujo para que vuelvas con él; en vaciante, hacia el sur sale más cómodo. Un plan estándar se queda en torno a 18-22 metros y dura entre 40 y 50 minutos. Quien tiene menos experiencia se queda en la plataforma alta, de 4 a 12 metros, y aun así encuentra pulpos y morenas en la roca.
¿Qué lo hace especial?
La Piscina es el punto tranquilo del grupo que rodea la cara este de la isla. La plataforma somera le da a los instructores un escenario natural de tipo aguas confinadas, por eso los alumnos de Open Water hacen aquí los ejercicios y los centros la marcan como apta para cualquier nivel. Lo habitual es que un grupo se quede arriba en la plataforma mientras otro con más experiencia baja al terreno profundo, en la misma inmersión.
Lo que no tiene es el dramatismo de pared de Punta Marroquí ni el hierro del vapor de San Andrés. Aquí el carácter es textura y densidad dentro de una topografía abordable, con agua fresca y oleaje de fondo, más parecida a un buceo atlántico templado que al mediterráneo de postal. Algunos buceadores sitúan esta cala entre los mejores puntos de la isla para ver tortugas bobas en verano, y hay relatos de peces luna que se colocan cerca del fondo para que peces más pequeños los limpien cuando la marea aprieta. Ninguna de las dos cosas es para planificar la inmersión en torno a ella. Son el extra de un día que ya funciona como una búsqueda pausada de bichos.
Notas para fotógrafos
Trae equipo de macro. Las recompensas seguras aquí son pequeñas y lentas: morenas enmarcadas en las grietas, pulpos en los bordes de roca y arena, escórporas que solo ves cuando vas despacio y nudibranquios por las caras de los bloques, varias especies en una misma inmersión. La linterna se gana su sitio para sacar esos sujetos de las grietas en sombra y para iluminar el coral naranja.
El gran angular es la apuesta de temporada. Hay tortugas bobas que cruzan la cala en verano y algún pez luna que se deja caer a que lo limpien, de lado cerca del fondo. Premia a quien va mirando hacia arriba en vez de fijo en la roca. Y mira bajo los grandes bloques sobre la arena en busca de bogavante.
Qué conviene saber antes de ir
Las mareas marcan el horario, no las horas del centro. El centro elige la hora de la inmersión y la rotación de puntos a partir de las tablas de mareas y del viento, muchas veces esa misma mañana, así que confírmalo antes de salir hacia el puerto. El levante es lo que cancela esta posición; cuando sopla, los barcos se van a la cara resguardada de la isla. Bucear por libre no es posible alrededor de la isla: esto es siempre una inmersión en barco con un centro.
Vístete más abrigado de lo que sugiere la latitud. El flujo atlántico mantiene el agua fresca, más fría que casi cualquier punto del Mediterráneo español, con temperaturas de fondo de 15-17 incluso en agosto. Un 7 mm con capucha en verano, semiseco o traje seco en invierno, y capucha, escarpines y guantes todo el año. Hay pequeños restos de hierro sobre la arena cerca de los bloques profundos; mantén el trimado y sepárate del fondo y dejan de ser un problema. Lleva linterna y boya de señalización. El nitrox, disponible en los centros locales, merece la pena para las inmersiones más profundas.
Por qué bucear en La Piscina
Lo que hace especial este punto de buceo.
- 1Topografía de caos de bloques
Grandes bloques de roca con pasillos de arena y pasos estrechos que descienden hasta unos 25 m.
- 2Vida pequeña abundante
Morenas, congrios, pulpos, escórporas y nudibranquios sobre roca y arena.
- 3Plataforma somera de formación
Claros arenosos a 4-8 m donde los centros hacen ejercicios de Open Water.
- 4Segunda inmersión fácil del día
Suele ser la inmersión tranquila tras el pecio de San Andrés en la misma salida.
- 5Tortugas en verano
Las tortugas bobas cruzan la cala en verano; se ven, pero no está garantizado.
Profundidad y perfil
Ubicación
36.0022°N, -5.6063°E
Condiciones
Dificultad y certificación
Fácil los días tranquilos, también para bautizos en la plataforma somera. Tarifa va marcada por la corriente, así que el punto puede volverse exigente con marea fuerte.
Preguntas frecuentes
¿Es La Piscina buena para principiantes?▾
¿Se ven tortugas en La Piscina?▾
¿Por qué se llama La Piscina?▾
¿Está La Piscina dentro de una reserva marina?▾
¿En qué se diferencia La Piscina del pecio de San Andrés?▾
¿Qué voy a ver buceando en La Piscina?▾
¿Qué traje necesito para La Piscina?▾
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