Pecio de San Andrés
Pecio de un vapor de ruedas en el pie mediterráneo de la Isla de Tarifa: 28 a 40 m de maquinaria de hierro y un campo de restos con congrios residentes.
Actualizado el mayo de 2026
La inmersión
Hasta la isla son menos de diez minutos en barco; el barco se amarra en el extremo que deje la corriente de cara al bajar. El descenso arranca en el borde del acantilado y sigue el cantil hacia el sur. El pecio no aparece como un barco: un día claro, una forma baja y redondeada se resuelve en la proa hacia los 15-18 metros y la pendiente se abre por debajo.
Quédate sobre la bancada del motor. Es el eje largo de lo que queda, con una rueda a cada lado: la de estribor destruida, la de babor entera lo bastante para leer el eje y los radios rotos. La madera se pudrió hace mucho: la cubierta es ahora agua abierta sobre tu cabeza, y lo de debajo es la inmersión. Luego, el trabajo de cavidades. La linterna sobre el metal enciende el coral naranja Astroides sobre algas amarillas, y los congrios asoman por los huecos. Hay al menos cuatro residentes con cueva propia, y se acaba reconociendo a cada uno.
Quien tiene gas para ello baja a la caldera solitaria de los 39 metros; si no, el recorrido se invierte hacia el cantil para la parada de seguridad. Con marea parada es navegación por la estructura; con corriente, una deriva por el cantil mientras uno se apoya y mira la columna de agua.
¿Qué lo hace especial?
Alrededor de Tarifa hay varios pecios, pero solo este junta profundidad histórica, relieve y una estación de limpieza de peces luna. Con marea fuerte, los peces luna se acercan sobre el pecio a que los repasen peces más pequeños: a veces uno, a veces un grupo de hasta quince en verano. El trabajo con los congrios es la otra firma: cuatro y pico animales con cueva propia en el metal, un detalle que se va leyendo entre visitas más que marcar una vez.
Punta Marroquí es la otra inmersión profunda de la zona, pero esa es una pared con ánforas romanas y otro ritmo. San Andrés es el hierro, un casco a vapor que desaparece bajo coral naranja en una pendiente; el relieve lo hace legible y la profundidad lo mantiene como inmersión avanzada. Para quien tiene uno o dos días en Tarifa, esta es la inmersión que paga el plus de profundidad.
Historia y origen
La identidad del pecio nunca se ha zanjado, porque en este punto frente a Tarifa se perdieron dos vapores de ruedas bien documentados. El primero es el Don Juan, un vapor de madera de 932 toneladas botado en 1837 en Londres para la Peninsular Steam Navigation Company, luego P&O. Se hundió el 15 de septiembre de 1837 en su viaje inaugural tras encallar frente a Tarifa con niebla. Se rescató a toda la gente a bordo, y el barco, sin seguro, fue pérdida total.
El segundo es el Miño, construido en Inglaterra en 1853 y fletado en 1856 por una familia malagueña para una línea a Sevilla. Una noche lo embistió el buque inglés Minden y se fue al fondo en minutos. Murieron sesenta y cuatro personas. El Miño es la identificación que más se da hoy, pero ningún estudio ha separado los dos barcos en el fondo, y el campo de restos se extiende unos 100 metros, así que puede contener material de ambos. El nombre "San Andrés" viene de los lingotes de plomo del sitio, marcados con una fundición malagueña: lastre o carga, según cuál sea el pecio.
Qué conviene saber antes de ir
El día lo manda la marea aquí, y no lleva un horario estricto. La inmersión queda descartada con el inicio de la creciente y con temporales fuertes de levante, cuando ese viento levanta marejada justo sobre el punto y la flota se traslada a la cara norte resguardada. Cuenta con que el centro fije la hora a partir de las mareas del día, a menudo con poca antelación, así que llama antes de salir.
Es una inmersión de Advanced Open Water hacia arriba, con 28-30 metros habituales y una pasada más honda hacia los 39. El nitrox se recomienda y se alquila. Lleva linterna para las cavidades, donde están los congrios, y para el color que la estructura solo muestra con luz. La latitud engaña con la temperatura: el flujo atlántico continuo mantiene el fondo en torno a 17-20 incluso en pleno verano, así que traje húmedo integral con capucha y guantes en verano, traje seco o semiseco grueso cuando el agua se enfría. La isla solo se bucea con un centro, que tramita los permisos del parque; una nocturna necesita una aparte.
Por qué bucear en Pecio de San Andrés
Lo que hace especial este punto de buceo.
- 1Vapor de ruedas del siglo XIX
El casco de madera ya no está; quedan la bancada, las dos ruedas de palas y las calderas en hierro.
- 2Congrios residentes
Al menos cuatro congrios con cuevas propias en el metal; se reconoce a los mismos animales.
- 3Campo de restos con coral naranja
Astroides y crecimiento amarillo de invertebrados tapizan la estructura, vivos con la linterna.
- 4Inmersión de ventana de marea
Con marea parada es navegación por la estructura; con corriente se vuelve una deriva por el cantil.
- 5Perfil de pecio profundo
Suele ir a 28-30 m con una pasada honda a la caldera solitaria de los 39 m; arena hacia los 45 m.
Profundidad y perfil
Ubicación
36.0016°N, -5.6076°E
Condiciones
Dificultad y certificación
Profundidad de unos 28-30 m, excursiones más hondas hacia los 39 m, un desnivel de 10 m por el yacimiento y corrientes que van de nula a fuerte y exigen planificar la marea. No es una inmersión para un Open Water recién sacado.
Regulaciones
Preguntas frecuentes
El Pecio de San Andrés, ¿es el Don Juan o el Miño?▾
¿Por qué se llama Pecio de San Andrés?▾
¿Cuánta experiencia hace falta para bucear el pecio de San Andrés?▾
¿Se pueden ver peces luna en el pecio de San Andrés?▾
¿Cuál es la mejor época para bucear el Pecio de San Andrés?▾
¿Cómo es el perfil de inmersión en el pecio de San Andrés?▾
¿El pecio de San Andrés está dentro de una reserva marina?▾
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